Comadronas y mujeres emprendedoras de Rabinal, Baja Verapaz, Guatemala fortalecen sus capacidades a través de talleres comunitarios.
Más de 70 mujeres participaron en talleres de diagnóstico, sanación y empoderamiento económico en Rabinal (Guatemala), fortaleciendo su autonomía y su papel en la transformación social desde sus territorios.
Con el objetivo de fortalecer el papel de las mujeres en sus comunidades, durante el mes de septiembre se han desarrollado en la localidad guatemalteca de Rabinal dos procesos de formación que reunieron a comadronas y a mujeres emprendedoras en espacios de aprendizaje, reflexión y empoderamiento. Ambos talleres se enmarcan en el proyecto “Construyendo Caminos, Eliminando Barreras”, ejecutado por ASAD y por el Grupo Guatemalteco de Mujeres (GGM) – CAIMUS Rabinal, y cuenta con el financiamiento de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID).
Las comadronas participaron en un taller de diagnóstico, realizado el 11 de septiembre, para determinar cuáles serán los temas a abordar para la formación y, por ende, la detección y derivación de mujeres sobrevivientes por parte de las 36 comadronas que acudieron al taller. Otro de los objetivos en este día fue identificar las principales problemáticas que enfrentan en el ejercicio de su labor y las necesidades de formación que consideran prioritarias. Entre los temas que señalaron como urgentes destacaron la violencia contra mujeres, niñez y adolescentes; la discriminación en los servicios de salud; la muerte materna y neonatal; y la falta de reconocimiento legal de su trabajo. Asimismo, en las jornadas se propusieron una serie de contenidos para su formación, como una Ley de Comadronas, la ruta de la denuncia, técnicas de sanación emocional, atención a embarazos de alto riesgo y talleres sobre plantas medicinales para recuperar los saberes ancestrales desde sus cosmovisiones.
Todos estos aportes recogidos permitirán al equipo del proyecto diseñar un programa pedagógico de formación para comadronas, adaptado a su idioma materno (Achí) y contexto, con el fin de dotarlas de herramientas que fortalezcan su misión histórica como guardianas de la vida y acompañantes en los procesos de salud comunitaria.

Por otro lado, el 25 de septiembre se realizó un nuevo taller con 37 comadronas, facilitado por una psicóloga, experta en sanación. La jornada inició con un ritual encendiendo las velas en los cuatro puntos cardinales, siguiendo la cosmovisión maya, y finalizó con las mismas mujeres apagándolas en un acto de cierre espiritual. Durante la sesión, las comadronas colorearon el dibujo de un bebé en el vientre y compartieron sus sensaciones y emociones con las demás, con el fin de reencontrarse con su niña interior y debatir sobre lo agradable o desagradable de su labor. Se produjeron diversos debates sobre la valoración o el apoyo de sus familias, comunidades y también sobre qué necesitan reforzar de sí mismas, destacaron la necesidad de tener tiempo libre, reconocimiento justo a su trabajo y una mensualidad que dignifique su esfuerzo, entre otras. El taller finalizó con una ceremonia simbólica de sándalo y oraciones de agradecimiento.
De manera paralela, se dio comienzo en septiembre, a un ciclo de talleres de emprendimiento y empoderamiento económico, cuyo objetivo es impulsar la creación o reactivación de iniciativas productivas lideradas por mujeres. Aunque la meta inicial era trabajar con 20 participantes, más de 25 mujeres de Rabinal y aldeas anexas se sumaron desde la primera sesión, superando la meta, lo que refleja el interés y la necesidad de estos espacios.

Los encuentros han abordado temas específicos como los derechos de las mujeres, el autocuidado y empoderamiento económico, y características emprendedoras personales, además de poner en conjunto valores y proyectos de vida. Con estas charlas se han adquirido conocimientos en gestión y educación financiera, y las participantes destacan el valor del espacio como lugar de confianza, desahogo y construcción de comunidad. Varias de ellas empiezan a tener las primeras ideas sobre sus propios proyectos, motivadas por la cohesión y el apoyo mutuo generado en el grupo. Además, se debe destacar que al inicio de cada sesión se cuenta con un tiempo de autocuidado, con ello se refuerza que el empoderamiento económico inicia también por el bienestar personal de cada una de las mujeres.
Ambos procesos formativos tienen un denominador común: el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres, ya sea desde el rescate y reconocimiento del rol ancestral de las comadronas o desde la creación de nuevas oportunidades económicas. En conjunto, los talleres representan un paso importante hacia el empoderamiento femenino y el desarrollo comunitario en este caso en Rabinal, donde las mujeres siguen abriendo camino para transformar o mejorar sus realidades.










