¿De qué hablamos cuando hablamos de economía en la vida cotidiana? Talleres en República Dominicana fortalecen las capacidades económicas de mujeres rurales
En comunidades como Muchas Aguas (Cambita), se desarrollan formaciones en derechos socioeconómicos y educación financiera que conectan aprendizajes con emprendimientos y Planes de Negocio.
En el marco del proyecto«Prevenir las violencias contra las mujeres en las comunidades de Batey Yaco, Cambita, Hato Viejo, Hatillo y Los Guandules de República Dominicana a través del impulso de una red de comunidades seguras y la mejora de su autonomía personal y económica», impulsado por ASAD y el Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), con apoyo financiero de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), se llevó a cabo una visita a la comunidad de Muchas Aguas, en Cambita, donde las mujeres continúan fortaleciendo sus capacidades para impulsar sus iniciativas económicas. Durante las últimas semanas, participaron en espacios formativos orientados a comprender sus derechos socioeconómicos, reconocer recursos disponibles y adquirir herramientas de educación financiera útiles para la vida cotidiana. Estas actividades forman parte de un proceso más amplio que acompañará emprendimientos seleccionados de las comunidades del proyecto y el desarrollo de sus Planes de Negocio.

Las sesiones formativas abordaron la relación entre economía y vida cotidiana, reconociendo los saberes que las mujeres han construido a lo largo del tiempo. En la primera parte, reflexionaron sobre su vínculo con la economía mediante objetos y experiencias personales, lo que permitió identificar barreras ligadas a la desigualdad, la informalidad y las dificultades de acceso al crédito formal para mujeres rurales mayores de 40 años, así como abrir un diálogo sobre diversos derechos económicos y sociales. La continuación de trabajo profundizó en las estrategias que emplean para organizar el dinero cuando los ingresos son irregulares, mediante ejercicios prácticos sobre gastos visibles e invisibles y herramientas simples de planificación, lo que facilitó identificar recursos económicos, materiales, simbólicos y comunitarios que sostienen su día a día.

La visita a la comunidad de Muchas Aguas contó con la presencia de Erika Benítez, coordinadora del área de cooperación internacional de América Latina de ASAD, y permitió al equipo del proyecto intercambiar con un grupo representativo de mujeres sobre sus modelos de vida, actividades productivas y situaciones cotidianas. Durante el encuentro, las participantes compartieron experiencias vinculadas a pequeños emprendimientos locales (repostería, costura, restauración…) mostrando cómo los aprendizajes de los talleres se relacionan con sus prácticas económicas diarias. Este proceso continuará con un acompañamiento orientado a fortalecer sus iniciativas por cuenta propia y a apoyar la elaboración de sus Planes de Negocio, en línea con el compromiso del proyecto con la autonomía económica de las mujeres rurales.










