Visitas de diagnóstico a las huertas comunitarias en Bubaque, Bafatá y Gabú, Guinea Bissau

En octubre, ASAD coordinó la misión de un especialista agrónomo a Bubaque, en el marco del proyecto Tanka Mas!, y a Gabú y Bafatá, en el marco de los proyectos Djanguen Liggoden. El objetivo principal de las visitas fue evaluar las condiciones del suelo, las infraestructuras existentes y los materiales de trabajo disponibles, así como promover encuentros de diálogo y escucha con asociaciones de mujeres horticultoras y con líderes comunitarios locales. El propósito era comprender de forma participativa las potencialidades, limitaciones y retos a los que se enfrenta cada comunidad en el desarrollo de sus actividades agrícolas.
Las tabancas beneficiarias del proyecto en Bubaque son: Tcharo, Ancamona, Anhimango (que compartirán una misma huerta comunitaria), Bidjana y Tabanca Nobu (trabajarán en un espacio agrícola común), Ancadona y Enen (también desarrollarán sus actividades en una huerta compartida) y Bijante (contará con su propia huerta).
Mientras que en las regiones orientales:
En Gabú, la iniciativa abarca las tabancas de Canhanque, Qurewane, Ponhe Maunde y Candate Fula (también Sintcham Mama Samba para otras actividades). En Bafatá, las tabancas de Sare Dabel, Sare Mamudo, Sare Metaboido y Lamoi. En este caso, las tabancas mencionadas ya cultivan productos de forma orgánica.
Durante la misión, el consultor expresó su optimismo sobre el éxito del proyecto, subrayando que «las cualidades del suelo son favorables y existe una buena disponibilidad de recursos humanos ya involucrados en el sector de la horticultura, lo que constituye una base sólida para el crecimiento sostenible de las huertas comunitarias».
Sin embargo, admitió que las productoras hortícolas necesitarán un seguimiento continuo por parte de ASAD, a fin de garantizar la sostenibilidad productiva. Según él, «este seguimiento debe realizarse en dos momentos esenciales: durante la temporada de lluvias, apostando por la producción de maíz, calabaza y frijoles; y, en la temporada seca, dando prioridad a la producción de verduras».

El especialista también dejó dos recomendaciones importantes a ASAD: la primera, crear un plan de colaboración entre las horticultoras y los hoteles locales, con el fin de garantizar la comercialización y la valorización de los productos agrícolas; y la segunda, proceder al vallado de todos los espacios identificados, como medida de protección de los cultivos contra la entrada de animales.
Por su parte, Arminda da Silva, una de las horticultoras que participó en una de las reuniones en Bubaque, destacó el compromiso y la voluntad de trabajar de las mujeres de las comunidades, pero reforzó la necesidad de un mayor apoyo y capacitación.
«Estamos dispuestas a trabajar y producir, pero necesitamos apoyo en varias áreas, como formación técnica, suministro de materiales y también un espacio propio —una sede para la Asociación de Horticultoras— que nos permita organizar mejor nuestro trabajo», afirmó.
Estas visitas permitieron recopilar información esencial para la planificación de las próximas etapas de los proyectos, garantizando una intervención más eficaz y ajustada a las necesidades reales de las comunidades.
Los proyectos Tanka Mas! y Djanguen Liggoden tienen como objetivo fortalecer las capacidades locales, promover prácticas agrícolas sostenibles y contribuir al empoderamiento de las mujeres y al desarrollo socioeconómico de las comunidades de Bubaque, Gabú y Bafatá.
Con esta acción, ASAD reafirma su compromiso de trabajar de forma participativa, promoviendo la valorización de los recursos locales, el refuerzo de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad medioambiental en toda la región.
Los proyectos están financiados por el Fondo de Estabilización y Desarrollo Regional de los Países Frágiles de los Estados Miembros de la CEDEAO (FRSD), con el apoyo del Banco Alemán de Desarrollo (KfW) y la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO).








