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Jóvenes y comunidades de Gabú y Bafatá refuerzan sus competencias a través de formaciones en construcción civil y energías sostenibles.

En diferentes regiones de Guinea-Bisáu, jóvenes y adultos están encontrando nuevas oportunidades de aprendizaje que están transformando sus perspectivas de vida y el desarrollo de sus comunidades. En Gabú y en el sector de Contubuel se están desarrollando formaciones técnicas centradas en la adquisición de competencias prácticas con impacto directo en la vida cotidiana de las personas participantes. En el marco de los objetivos estratégicos de ASAD, integrados en los proyectos Djanguen Liggoden en Bafatá y Gabú

En Gabú, cerca de 25 jóvenes procedentes de comunidades como Canhanque, Querewane, Candati Fula, Ponhe Maundé y Sintcham Mama Samba, además de participantes de la ciudad, asisten al curso de Construcción Civil, iniciado el 7 de abril en el centro DIVUTEC, con finalización prevista para el 8 de junio. A lo largo de la formación, los y las participantes aprenden carpintería de encofrado, técnicas de construcción civil y nociones básicas de emprendimiento, competencias que aumentan sus posibilidades de inserción en el mercado laboral y de generación de ingresos.

La entrega de materiales de construcción al inicio del curso marcó simbólicamente el compromiso con un aprendizaje práctico y orientado a la realidad profesional. Para muchos de los y las participantes, esta experiencia representa más que la adquisición de una profesión: es una oportunidad para construir un futuro diferente, apoyar a sus familias y contribuir al desarrollo de sus comunidades.

En la región de Bafatá, en el sector de Contubuel, otro grupo de jóvenes y adultos participa, desde el 24 de abril, en una formación de tres meses en Electricidad, Instalación y Mantenimiento de Paneles Solares y Electrobombas. Los participantes, procedentes de contextos rurales y urbanos, están desarrollando competencias técnicas que responden directamente a los desafíos locales de acceso a la energía y al agua.

Durante la formación, aprenden a instalar, reparar y mantener sistemas eléctricos y solares, así como electrobombas utilizadas en el abastecimiento de agua. Estas competencias son fundamentales en un contexto en el que muchas comunidades todavía enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos, permitiendo a los participantes aplicar soluciones sostenibles y adaptadas a la realidad local.

Para los y las participantes, estas formaciones representan una oportunidad concreta de cambio. Muchos destacan su impacto en la confianza personal, en la forma en que ven el futuro y en la posibilidad de crear alternativas de ingresos. Al mismo tiempo, los conocimientos adquiridos tienden a compartirse con sus comunidades, ampliando el impacto más allá de los beneficiarios directos.

Los proyectos Djanguen Liggoden están financiados por el Fondo de Estabilización y Desarrollo Regional de los Países Frágiles de los Estados Miembros de la CEDEAO (FRSD), con el apoyo del Banco Alemán de Desarrollo (KFW) y la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO).