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Mujeres defensoras de 7 países denuncian las consecuencias del extractivismo en sus territorios

Desde Chile hasta España, mujeres activistas comparten sus aprendizajes y reflexiones sobre la defensa del territorio y lucha por la acción climática.


El proyecto #SumaTuVoz,, impulsado por ASAD con el apoyo financiero de la Agencia Andaluza de Cooperación al Desarrollo (AACID) que tiene cómo objetivo visibilizar las voces de mujeres defensoras en Andalucía y el Sur Global, ha dado sus primeros pasos conformando un grupo motor con 15 personas —académicas, activistas y defensoras de derechos humanos y del medioambiente— procedentes de Chile, México, Brasil, Perú y Andalucía.

Gracias a su participación activa, hemos contactado y entrevistado a 13 mujeres defensoras andaluzas y de seis países: México, Chile, El Salvador, Ecuador, Colombia y Perú.

Sus testimonios nos interpelan sobre el modelo de vida que habitamos, sostenido por una demanda insaciable de energía y materiales que, en muchas ocasiones, implica la destrucción de territorios y formas de vida. Estas entrevistas visibilizan experiencias de resistencia,y nos invitan a reflexionar sobre el extractivismo y el costo real de mantener nuestro estilo de vida y la urgencia de actuar por la justicia climática y territorial. A continuación os contamos un poco más quienes son estas mujeres. 

  • Gloria, activista cultural ecuatoriana, desde el Colectivo Art-Os y Saramanta Warmikuna, articula procesos de resistencia frente a la contaminación industrial y los proyectos extractivos.
  • Blanca, lideresa rondera de Cajamarca (Perú), denuncia cómo su comunidad sufre los efectos de la contaminación por metales pesados, provocada por décadas de actividad minera. Desde el Comité Femenino San Antonio, Blanca articula la lucha por el agua limpia, la salud y el futuro de las niñas y jóvenes en su territorio.
  • Gabriela, defensora ambiental de Chile, lucha contra la expansión de los megaproyectos de hidrógeno verde que amenazan los ecosistemas del sur del país. Su activismo articula saberes científicos y comunitarios, priorizando el cuidado colectivo y la participación ciudadana.

“Placas sí, pero no así”

Defensoras del Fargue y Víznar (Granada), así como en Tabernas (Almería), resisten la instalación de megaplantas fotovoltaicas en espacios protegidos, cerca de zonas urbanas o a costa de talar olivos centenarios. Sus luchas denuncian cómo estas infraestructuras, bajo el discurso de la sostenibilidad, reproducen una lógica depredadora: se ignoran informes ambientales, se desprecia la vocación territorial y se margina la participación de las comunidades. Su defensa es por una transición energética justa, que no sacrifique territorios ni vidas en nombre del progreso “verde”.

¿Qué viene ahora?

En los próximos meses, se desarrollaran varias actividades formativas dirigidas a activistas en Andalucía, se creará una exposición multimedia donde se recopile todas las entrevistas y un conversatorio para intercambiar experiencias y aprendizajes.

Las voces de estas mujeres nos recuerdan que el cambio climático no es un problema lejano ni abstracto: es una realidad que ya impacta territorios concretos, cuerpos concretos y formas de vida que merecen ser protegidas. Ellas ya están actuando. ¿Y tú, qué esperas para sumar tu voz?