Mujeres Achí transformando sus comunidades: arte, autonomía y derechos en Baja Verapaz
Durante el mes de septiembre, el proyecto “Construyendo caminos, eliminando barreras” financiado por la AACID y ejecutado conjuntamente con el Grupo Guatemalteco de Mujeres (GGM) continúa avanzando hacia el fortalecimiento de los derechos de las mujeres indígenas y mestizas de Baja Verapaz , su participación comunitaria y su autonomía, a través de acciones que articulan arte colectivo, prevención de las violencias, fortalecimiento económico y acceso a servicios de atención y acompañamiento.
Entre los principales avances destacan la creación colectiva de tres murales comunitarios, el inicio del proceso para la conformación de grupos de ahorro entre mujeres emprendedoras y una nueva jornada del CAIMUS Móvil, que acercó sus servicios de atención y acompañamiento a 18 mujeres sobrevivientes de violencia.

Tres murales para hablar de derechos, territorio y vidas libres de violencias
Como parte del proceso de formación, sensibilización y creación artística colectiva, se elaboraron tres murales en los municipios de San Miguel Chicaj, Cubulco y Rabinal.
Más allá de las obras finales, la creación de los murales ha sido concebida como un proceso colectivo en el que las participantes pudieron expresar sus experiencias, conocimientos y propuestas, generando espacios de reflexión sobre las violencias contra las mujeres, los derechos de las mujeres, los cuidados, el territorio y la participación comunitaria.
El arte se convierte así en una herramienta para ocupar el espacio público, hacer visibles las voces de las mujeres y trasladar mensajes capaces de generar conversación y reflexión en sus comunidades. Pero el proceso también abrió un espacio personal y colectivo para reconectar con capacidades que muchas veces quedan relegadas en la vida cotidiana.
Como compartió una de las participantes: “No había vuelto a pintar desde que era pequeña. Este espacio me ayudó a reconocer que también puedo pintar, crear y hacer otras cosas; pude distraerme, disfrutar y compartir con mis compañeras”.
De esta manera, la creación de los murales no solo permitió sensibilizar sobre los derechos de las mujeres y las violencias que atraviesa el cuerpo-territorio, sino también generar momentos de disfrute, confianza, encuentro y reconocimiento entre ellas.

Cubulco: “Mujeres libres, territorios vivos”
En Cubulco, 11 mujeres participaron en la creación colectiva del mural, una obra que representa la fuerza, resistencia y esperanza de las mujeres Achí y su estrecha relación con la vida y el territorio.
El colibrí representa la libertad y la esperanza, mientras que los árboles talados y las palabras machismo, violencia, discriminación y silencio hacen visibles algunas de las violencias y desigualdades que afectan la vida y los derechos de las mujeres.
Bajo el mensaje “Mujeres libres, territorios vivos”, la obra establece un vínculo entre los derechos de las mujeres y la defensa de la vida y del territorio, invitando a la comunidad a reflexionar sobre las desigualdades de género y a construir colectivamente entornos donde las mujeres puedan vivir libres de violencias.
Rabinal: memoria, cuidados y saberes entre generaciones
En Rabinal, 21 integrantes de la comunidad participaron en el proceso de creación del mural, centrado en el cuidado, la sabiduría ancestral y la protección de la vida.
La obra representa a Ixmucané, figura ancestral vinculada con la sabiduría y el origen de la vida, abrazando a una niña. Este encuentro simboliza los vínculos entre generaciones y la transmisión de conocimientos y saberes de las abuelas hacia las niñas y las nuevas generaciones.
El agua presente en el cabello de Ixmucané recuerda que el agua es vida y pone de manifiesto la relación entre las mujeres, el territorio y los bienes naturales. Las flores, las montañas y el verdor expresan esperanza, fortaleza y capacidad de seguir creciendo.
A través de estos elementos, el mural invita a reconocer el valor y los aportes de las mujeres, proteger los derechos de la niñez y fortalecer el derecho de todas las mujeres a vivir con dignidad, cuidado y respeto.

San Miguel Chicaj: mujeres que participan, deciden y caminan juntas
En San Miguel Chicaj, 13 mujeres participaron en la creación colectiva del tercer mural, dedicado al derecho de las mujeres a participar, ser escuchadas y tomar decisiones sobre sus propias vidas, sus comunidades y sus territorios.
Las mujeres que aparecen caminando juntas representan la fuerza que nace del acompañamiento colectivo, de compartir experiencias y saberes y de construir redes entre mujeres. El agua, las flores y el camino simbolizan la vida, la esperanza y los procesos de transformación que continúan construyéndose.
El mural recuerda que la participación de las mujeres es un derecho y que una comunidad más justa e igualitaria requiere generar las condiciones para que puedan ejercer plenamente sus derechos y vivir libres de violencia y discriminación.
Mujeres organizándose para fortalecer su autonomía económica
Este mes también se dio inicio al proceso de creación de grupos de ahorro, dirigido a las mujeres emprendedoras que voluntariamente deseen participar.
En esta primera etapa, serán las propias mujeres quienes definan colectivamente el funcionamiento de los grupos, incluyendo sus estatutos, integrantes, reglas, acuerdos y mecanismos de organización y ahorro.
Este proceso busca fortalecer no solo las capacidades económicas de las participantes, sino también su autonomía en la toma de decisiones, la organización colectiva y las redes de apoyo entre mujeres. Desde el enfoque de trabajo de ASAD, la autonomía económica constituye una dimensión fundamental para ampliar las posibilidades de decisión de las mujeres sobre sus vidas y fortalecer el ejercicio de sus derechos.
Acercando la atención a las mujeres a través del CAIMUS Móvil
Junto a las acciones comunitarias y de fortalecimiento económico, continúa el trabajo para acercar los servicios de atención y acompañamiento a las mujeres.
Durante este mes, el CAIMUS Móvil atendió a 18 mujeres, acercando recursos especializados a los territorios y contribuyendo a reducir las barreras que pueden dificultar el acceso de las mujeres a servicios de información, orientación y acompañamiento frente a las violencias.
La presencia territorial del CAIMUS Móvil resulta especialmente relevante para facilitar que más mujeres conozcan sus derechos y puedan acceder a recursos de apoyo desde un enfoque centrado en sus necesidades, decisiones y autonomía.
Arte, organización y redes para transformar las comunidades
Los avances de este mes muestran la importancia de abordar las violencias contra las mujeres desde diferentes dimensiones. Prevenir las violencias también significa transformar los imaginarios que las sostienen, fortalecer la participación de las mujeres, favorecer su autonomía económica, generar redes entre ellas y garantizar el acceso a recursos y servicios especializados.
Los murales que hoy forman parte de los espacios comunitarios de San Miguel Chicaj, Cubulco y Rabinal son también una expresión pública de este proceso: mujeres que crean juntas, recuperan y comparten saberes, ocupan los espacios públicos y colocan sus derechos en el centro de la vida comunitaria.
Porque construir comunidades libres de violencias requiere escuchar las voces de las mujeres, reconocer sus saberes y garantizar su derecho a participar y decidir sobre sus vidas y sus territorios.


