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Cierre de los cursos de alfabetización para más de 600 mujeres en Bafatá y Gabú, Guinea Bissau

Esta semana finaliza el ciclo de clases de alfabetización en las regiones de Bafatá y Gabú, Guinea Bissau, una iniciativa promovida por ASAD en estrecha colaboración con la Dirección General de Alfabetización (DGA). La formación reunió a más de 600 mujeres, que durante seis meses participaron activamente en actividades educativas con el objetivo de aprender a leer, escribir y fortalecer sus competencias básicas.

El programa de alfabetización se diseñó para responder a una necesidad urgente en las comunidades locales: el acceso a la educación básica para las mujeres adultas, muchas de las cuales nunca tuvieron la oportunidad de asistir a la escuela. A través de esta acción, se ha podido crear un espacio seguro y acogedor donde las participantes no solo han adquirido conocimientos fundamentales, sino que también han reforzado su autoestima, su autonomía y su papel activo en la sociedad.

El coordinador del proyecto de ASAD en Bafatá, Lelito Quadé, destacó la importancia de la iniciativa de alfabetización dirigida a las mujeres de las zonas rurales. Según él, la alfabetización sigue siendo un reto mundial, y ofrecer esta oportunidad a las mujeres representa un paso significativo hacia la inclusión y el empoderamiento femenino:

«La alfabetización tiene un impacto directo en la vida cotidiana de las mujeres. Además de mejorar sus planes y decisiones cotidianas, refuerza su participación social y aumenta su autoestima. Estos factores contribuyen en gran medida a su proceso de integración social».

«El proyecto se está desarrollando con el objetivo de reducir la tasa de analfabetismo en las comunidades más vulnerables, promoviendo el acceso al conocimiento como herramienta de transformación individual y colectiva», añadió.

El coordinador del proyecto en Gabú, Aliu Turé, subrayó la importancia estratégica de la alfabetización como herramienta esencial para el desarrollo sostenible de las comunidades rurales. Según él, la promoción de la lectura y la escritura entre las mujeres contribuye directamente a la reducción de la pobreza, al aumento de la participación femenina en la vida comunitaria, a la valorización de la mujer en el medio rural y al fortalecimiento de la agricultura familiar.

También reconoció el papel de ASAD en la implementación de programas específicos y continuos orientados al contexto rural: «Es fundamental combinar la alfabetización con la formación profesional e integrar temas como la carpintería, la construcción civil, el emprendimiento, la agroecología, los derechos de las mujeres y la salud reproductiva. Esto permite que el proceso de aprendizaje sea más completo, útil y transformador», afirmó.

También reforzó la necesidad de aumentar la sensibilización en las comunidades sobre el valor y la dignidad de aprender, crecer y ocupar espacios de toma de decisiones, especialmente para las mujeres y los jóvenes de las zonas más remotas.

Historias de superación

El impacto del proyecto es evidente en las historias relatadas por las propias alumnas. Mujeres que antes dependían de terceros para leer una receta médica, escribir el nombre de sus hijos o firmar un documento, hoy se sienten empoderadas y preparadas para nuevos retos.

Mariama Embaló, de la comunidad de Sare Dabel, expresa: «Me siento muy satisfecha por haber tenido la oportunidad de participar en esta clase de alfabetización. Antes no sabía leer ni escribir. Hoy puedo reconocer las letras, escribir mi nombre y comprender mejor las palabras. Es un cambio muy importante en mi vida«.

Esta clausura no marca el final, sino el comienzo de una nueva etapa para estas mujeres, que ahora llevan consigo no solo los conocimientos adquiridos, sino también la inspiración para seguir aprendiendo y creciendo. ASAD y DGA reiteran su compromiso con la promoción del derecho a la educación y planean ampliar futuras iniciativas basadas en las lecciones aprendidas de esta experiencia.

Los proyectos de Gabú y Bafatá están financiados por el Fondo de Estabilización y Desarrollo Regional de los Países Frágiles de los Estados Miembros de la CEDEAO (FRSD), con el apoyo del Banco Alemán de Desarrollo (KFW) y la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO).